¿Por qué baja el deseo sexual?
El deseo sexual y la respuesta sexual del ser humano son procesos muy complejos, que incluyen estímulos y reacciones tanto cerebrales como mecánicas. En ellos interviene el organismo en su totalidad, en un proceso psicosomático que incluye:
la actividad cerebral
la actividad hormonal
la actividad cognitiva (experiencias sexuales o "aprendizaje")
Cuando un eslabón de esta complicada cadena se desincroniza del resto, tanto el deseo como la respuesta o conducta sexual del hombre o la mujer se ven afectados. El interés por el sexo puede disminuir, ya sea temporaria o permanentemente, y también pueden aparecer las disfunciones sexuales, tales como la impotencia, la falta de excitación, la imposibilidad de llegar al orgasmo, la dispareunia (dolor al mantener relaciones sexuales), etc.
Este proceso recibe la denominación de trastorno del deseo sexual hipoactivo o inhibido. Son muchas las personas que lo padecen, aunque no todas llegan a una consulta profesional para recibir el diagnóstico adecuado y la ayuda médico-psicológica que requiera su trastorno.
la actividad cerebral
la actividad hormonal
la actividad cognitiva (experiencias sexuales o "aprendizaje")
Cuando un eslabón de esta complicada cadena se desincroniza del resto, tanto el deseo como la respuesta o conducta sexual del hombre o la mujer se ven afectados. El interés por el sexo puede disminuir, ya sea temporaria o permanentemente, y también pueden aparecer las disfunciones sexuales, tales como la impotencia, la falta de excitación, la imposibilidad de llegar al orgasmo, la dispareunia (dolor al mantener relaciones sexuales), etc.
Este proceso recibe la denominación de trastorno del deseo sexual hipoactivo o inhibido. Son muchas las personas que lo padecen, aunque no todas llegan a una consulta profesional para recibir el diagnóstico adecuado y la ayuda médico-psicológica que requiera su trastorno.
Causas, en general son cognitivas
Cuando la situación de pareja es poco satisfactoria, cuando hay aburrimiento o infelicidad. Si esta situación se prolonga en el tiempo, los hombres suelen sufrir un marcado desinterés por la actividad sexual, más frecuentemente que impotencia. En las mujeres el síntoma más frecuente es la inhibición de la excitación.
Los procesos de estrés suelen causar este trastorno. También puede responder a acontecimientos traumáticos sufridos en la infancia y/o adolescencia, que pueden hacer su irrupción en la vida adulta. Muchos individuos que acusan este problema se han desarrollado en el seno de familias disfuncionales.
Es frecuente en personas que sufren una dependencia, como el alcoholismo o los psicofármacos. Muchas drogas pueden intervenir en el proceso funcional de la excitación y el orgasmo.
Otra de las causas frecuentes es un inadecuado perfil hormonal, en especial un bajo nivel de andrógenos. La testosterona es necesaria para mantener el deseo no sólo en el hombre, sino también en la mujer, aunque en ésta los niveles normales son mucho más bajos.
Las consecuencias
Cuando la situación de pareja es poco satisfactoria, cuando hay aburrimiento o infelicidad. Si esta situación se prolonga en el tiempo, los hombres suelen sufrir un marcado desinterés por la actividad sexual, más frecuentemente que impotencia. En las mujeres el síntoma más frecuente es la inhibición de la excitación.
Los procesos de estrés suelen causar este trastorno. También puede responder a acontecimientos traumáticos sufridos en la infancia y/o adolescencia, que pueden hacer su irrupción en la vida adulta. Muchos individuos que acusan este problema se han desarrollado en el seno de familias disfuncionales.
Es frecuente en personas que sufren una dependencia, como el alcoholismo o los psicofármacos. Muchas drogas pueden intervenir en el proceso funcional de la excitación y el orgasmo.
Otra de las causas frecuentes es un inadecuado perfil hormonal, en especial un bajo nivel de andrógenos. La testosterona es necesaria para mantener el deseo no sólo en el hombre, sino también en la mujer, aunque en ésta los niveles normales son mucho más bajos.
Las consecuencias
En el plano de la pareja esto puede tener consecuencias importantes porque hará este trastorno que la actividad sexual de la pareja mengue y hasta desaparezca, lo cual lleva generalmente a serios problemas de relación. Cuando el individuo afectado no tiene una pareja estable, el problema puede perdurar por años, e incluso perpetuarse. Pero en ambos casos, lleva a una situación de gran insatisfacción personal.
La solución
Un profesional puede diagnosticar el trastorno y encontrar su o sus causas. Si los síntomas forman parte de un cuadro psiquiátrico como la depresión, o de una enfermedad física, endocrinopatía, etc., sabrá buscar la terapéutica adecuada.
La solución
Un profesional puede diagnosticar el trastorno y encontrar su o sus causas. Si los síntomas forman parte de un cuadro psiquiátrico como la depresión, o de una enfermedad física, endocrinopatía, etc., sabrá buscar la terapéutica adecuada.