¿Te sientes culpable?
¿O será baja autoestima?
Por María Elba Morales, exclusivo para AOL Latino,
Arriba la autoestima
Dilo en el foro:
- ¿Confías en ti mismo(a)?
..........................................
Temas relacionados: - Test: ¿Cómo anda tu salud mental?
- Tips para derrotar el pesimismo
- Remedios naturales contra el estrés
- Reprográmate, y piensa positivo
Uno de los sentimientos más destructivos que puede experimentar el ser humano es la culpa. Tal vez, en un primer momento esta palabra te suene alejada a tu realidad, sin embargo, vale la pena tomarse unos minutos y pensar qué personas, o qué situaciones te han creado malestar contigo mismo, incluso sin saber porqué.
La culpa se encuentra enmarañada en nuestra cultura latina, en nuestra estructura de aprendizaje y, en ocasiones, la llevamos tan adentro que nos parece normal experimentarla. Incluso, muchas veces ni la reconocemos.
Todos, de una forma consciente o inconsciente, respondemos a un código moral individual y también social, el cual se activa como culpador cada vez que no cumplimos o creemos no cumplir con éste.
Si analizamos casos sencillos, es posible que te reconozcas a ti o a alguien cercano en alguno. Por ejemplo, hay quienes por más que se esfuerzan en sus trabajos, se sienten angustiados porque creen que no están rindiendo todo lo que pudieran. O en el ámbito familiar, ¿cuántas veces como padre o madre te has sentido mal porque consideras que no logras cumplir a cabalidad con todos los roles del hogar? Otro caso más, ¿has sentido que un momento de felicidad de tu vida no lo puedes vivir a plenitud porque algo siempre lo empaña, sin importar que el motivo sea poco importante?
No se trata de evitar la sensibilidad por otros o los deseos de ser mejor, pero cuando esas ganas son tan extremas que te hacen daño sin que exista un motivo real, entonces estás en presencia de un sentimiento de culpa.
La culpa se encuentra enmarañada en nuestra cultura latina, en nuestra estructura de aprendizaje y, en ocasiones, la llevamos tan adentro que nos parece normal experimentarla. Incluso, muchas veces ni la reconocemos.
Todos, de una forma consciente o inconsciente, respondemos a un código moral individual y también social, el cual se activa como culpador cada vez que no cumplimos o creemos no cumplir con éste.
Si analizamos casos sencillos, es posible que te reconozcas a ti o a alguien cercano en alguno. Por ejemplo, hay quienes por más que se esfuerzan en sus trabajos, se sienten angustiados porque creen que no están rindiendo todo lo que pudieran. O en el ámbito familiar, ¿cuántas veces como padre o madre te has sentido mal porque consideras que no logras cumplir a cabalidad con todos los roles del hogar? Otro caso más, ¿has sentido que un momento de felicidad de tu vida no lo puedes vivir a plenitud porque algo siempre lo empaña, sin importar que el motivo sea poco importante?
No se trata de evitar la sensibilidad por otros o los deseos de ser mejor, pero cuando esas ganas son tan extremas que te hacen daño sin que exista un motivo real, entonces estás en presencia de un sentimiento de culpa.