AOL Search
Tu Vida

Salud Mental

Salud: Salud Mental


Reprográmate, y sé positivo
“Ten cuidado con tus pensamientos, porque se convertirán en palabras, ten cuidado con tus palabras, porque se transformarán en acciones, ten cuidado con tus acciones, porque se convertirán en tus pensamientos.”
Anónimo


No es lo mismo mirar el mundo con unos lentes de cristal color de rosa que con unos lentes oscuros. Es decir, la forma en que actuamos tiene mucho que ver con los lentes que cada uno utiliza para mirar a su alrededor y a sí mismo. Las actitudes, en resumen, son el reflejo de cómo percibimos la realidad. Una persona amargada ve la vida negra, una persona positiva ve la vida iluminada.

Encuesta

Nuestras actitudes no son los únicos filtros que utilizamos, los sistemas de representación (visual, auditivo y kinestésico, es decir cómo recogemos y almacenamos la información) también funcionan como filtros de la enorme cantidad de información que recibimos continuamente de nuestro entorno. Esos datos que vamos guardando se clasifican según el canal sensorial que hayamos activado, y por lo general prestan más atención unos canales que otros. Las actitudes juzgan y valoran la información y la filtran en función de la etiqueta que les hayamos asignado.

Las actitudes y la realidad

Decir que las actitudes son los filtros a través de los que percibimos la realidad equivale a decir que nuestras actitudes son el mapa que utilizamos para andar por el mundo y, como ya dijo Korzybski en 1941, no debemos confundir el mapa con el territorio, ni nuestras actitudes con la realidad.

Un mapa nunca va a reflejar el terreno con total precisión, ya que para ser totalmente preciso necesitaría incluir absolutamente la misma información que el mundo real y dejaría de ser un mapa. Los mapas no son “verdad”, son nuestra mentalidad que ya digirió la realidad.

De la misma forma cualquier opinión, actitud, o valoración que formemos sobre algo, por su propia naturaleza exige que generalicemos, distorsionemos y eliminemos información. Lo que quiere decir que las actitudes nunca son “verdad” ni “mentira”, sino una forma personal de entender una determinada situación.

Decir que las actitudes no son “verdad” no les resta valor alguno. Sin actitudes, opiniones y criterios nos paralizaríamos por el exceso de información y seríamos incapaces de tomar decisiones. Necesitamos un criterio, aunque al mismo tiempo ese mismo proceso de eliminación presupone que perdemos parte de la información.

Sigue la nota...
• Segunda parte

AOL Latino Tu Vida