"Mi marido me golpea"
Por Laura Pagliaro, exclusivo para AOL Tu Vida,
"Las manos se hicieron para acariciar, y mi esposo las usó también para golpearme". Una triste declaración de una mujer que fue victima de abuso domestico..."Las heridas del alma son mucho más fuertes que las físicas". Continuó su relato que prefiere hacerlo de manera anónima por lo que la llamaremos "Silvana".
"Cuando éramos novios todo era miel, dulzura y atenciones, me dejaba en mi casita y demostraba sí, ciertos celos y yo pensaba que era porque me quería mucho... Estás enamorada y piensas que así es el amor, que te deben de cuidar mucho. Jamás imaginé lo caro que me costarían esas primeras caricias y atenciones", declara Silvana recordando el dolor de aquella relación tan destructiva.
Es ahí, desde el principio de la relación que se puede identificar el perfil del abusador. Nos dice el Doctor Sergio Llanes, experto en abuso domestico, "Solo hay que observar en detalle a la persona que tienes a un lado. Si se enoja porque llegaron tarde al cine y te echó la culpa, ese es un síntoma, si se rompió algo y te echa la culpa también es un síntoma, si no quiere que tengas relaciones con tus amistades anteriores es un síntoma y si tienes que informarle de todos tus actos es otro síntoma", afirma.
Reconoce a un abusador
"Este es el perfil más directo, cuando te demuestra que necesita tener control de ti y por eso las jovencitas tienen que fijarse muy bien", aclara preocupado el doctor Llanes.
"Cuando éramos novios todo era miel, dulzura y atenciones, me dejaba en mi casita y demostraba sí, ciertos celos y yo pensaba que era porque me quería mucho... Estás enamorada y piensas que así es el amor, que te deben de cuidar mucho. Jamás imaginé lo caro que me costarían esas primeras caricias y atenciones", declara Silvana recordando el dolor de aquella relación tan destructiva.
Es ahí, desde el principio de la relación que se puede identificar el perfil del abusador. Nos dice el Doctor Sergio Llanes, experto en abuso domestico, "Solo hay que observar en detalle a la persona que tienes a un lado. Si se enoja porque llegaron tarde al cine y te echó la culpa, ese es un síntoma, si se rompió algo y te echa la culpa también es un síntoma, si no quiere que tengas relaciones con tus amistades anteriores es un síntoma y si tienes que informarle de todos tus actos es otro síntoma", afirma.
Reconoce a un abusador
"Este es el perfil más directo, cuando te demuestra que necesita tener control de ti y por eso las jovencitas tienen que fijarse muy bien", aclara preocupado el doctor Llanes.
Y así le sucedió a "Silvana" cuando se casó con su novio celoso, "empezó a prohibirme salir con mis amigas, no pude ir a la boda de mi mejor amiga, me empezó a restringir económicamente e inclusive a decirme como vestirme, es mas, él me compraba la ropa para que yo no luciera bien. Era muy desconfiado en mis actividades, siempre tenía que decirle a donde iba con quien iba y saber que hacía, si visitaba a mis papas por ejemplo. Esa parte fue muy difícil".
La violencia no llega de pronto, el doctor Llanes asegura que va gradualmente escalando hasta que llega al capitulo rojo donde el primer golpe llega.
"Mi ex esposo también tenía problema de alcoholismo, eso yo tampoco lo supe hasta que viví y dormí con el 24 horas al día. La primera vez fue cuando llego en la madrugada, yo estaba preocupada y discutimos, comenzó a tirar cosas, romper cosas y no me pego porque estaba embarazada, pero de ahí al siguiente paso fue poco".
Los golpes si llegaron pero después de una larga lista de experiencias llenas de insultos y comentarios degradantes de culpas y reproches que mantenían a Silvana con su autoestima baja.
"Yo no trabajaba, dependía de él económicamente, porque él así lo decidió. No quería decirle a mis padres que mi marido me golpeaba, me daba vergüenza y me aguantaba pensando que mañana todo estaría mejor, que se le pasaría el mal humor, y casi siempre llegaba a disculparse con flores y así me convencía".
Sigue la nota...
· Alto a la violencia
La violencia no llega de pronto, el doctor Llanes asegura que va gradualmente escalando hasta que llega al capitulo rojo donde el primer golpe llega.
"Mi ex esposo también tenía problema de alcoholismo, eso yo tampoco lo supe hasta que viví y dormí con el 24 horas al día. La primera vez fue cuando llego en la madrugada, yo estaba preocupada y discutimos, comenzó a tirar cosas, romper cosas y no me pego porque estaba embarazada, pero de ahí al siguiente paso fue poco".
Los golpes si llegaron pero después de una larga lista de experiencias llenas de insultos y comentarios degradantes de culpas y reproches que mantenían a Silvana con su autoestima baja.
"Yo no trabajaba, dependía de él económicamente, porque él así lo decidió. No quería decirle a mis padres que mi marido me golpeaba, me daba vergüenza y me aguantaba pensando que mañana todo estaría mejor, que se le pasaría el mal humor, y casi siempre llegaba a disculparse con flores y así me convencía".
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