En casa
Por EFE,
1. Calma tu hambre. Antes de comer, tómate medio vaso de yogur, de jugo de tomate o una zanahoria, para no lanzarte desesperada hacia cualquier alimento.
2. Adereza con moderación. Evita servirte continuamente raciones ligeras de aderezo y evita las grandes salseras que con sólo verlas se antoja vaciarlas.
3. No te prives de su plato favorito. Disfruta de cantidades pequeñas de lo que se te antoja, porque prohibírtelo puede desembocar en unas ansias intensas de comer.
4. No te acabes el plato. Frecuentemente el hambre se acaba mucho antes que la comida. Si ya no tienes hambre deja la comida en el plato, tu organismo te lo agradecerá.
5. Si fue poco, complétalo. Si no quedaste satisfecha, completa tu estómago con una pieza de fruta, un pedazo de queso panela o un té, en lugar de galletas o panes.
6. No comas hasta estallar. De pequeña quedabas llena al levantarte de la mesa, pero no debes seguir haciéndolo, debes levantarte solamente satisfecha.