Puntuación de 20 - 30
Tu compulsión son las compras,
Lamentablemente parece que perteneces al grupo de personas que compran cuando tienen necesidad, pero en la mayoría de los casos, crean la necesidad para comprar.
No te resistes al pasar por una vidriera sin tener que entrar a la tienda, pero no sólo a ver, sino a comprar. La justificación inmediata: "Estaba en oferta y tenía que aprovechar esa ganga". La realidad es: ¿Realmente le vas a dar utilidad? Es un objeto realmente necesario o va a pasar a formar parte de tu colección en tu guardarropa de carteras, zapatos, sombreros, correas... en fín de toda una colección de objetos "en oferta" que se compraron por compulsión.
No te resistes al pasar por una vidriera sin tener que entrar a la tienda, pero no sólo a ver, sino a comprar. La justificación inmediata: "Estaba en oferta y tenía que aprovechar esa ganga". La realidad es: ¿Realmente le vas a dar utilidad? Es un objeto realmente necesario o va a pasar a formar parte de tu colección en tu guardarropa de carteras, zapatos, sombreros, correas... en fín de toda una colección de objetos "en oferta" que se compraron por compulsión.
Parejas y finanzas
Si en lugar de convivir con un compulsivo, vives con un tacaño ...
- Marido tacaño
o por el contrario si vives con un derrochador ... - Marido derrochador
No te sientas sola ya investigadores afirman que la compulsión por las compras afectan del 1 al 5 por ciento de la población en los Estados Unidos. Ataca más a mujeres que a hombres y lamentablemente es responsable de la pérdida de crédito.
Si buscas en las compras un refugio a la depresión, debes buscar ayuda en consejería o terapia de grupo. Para alivianar tu mal, los expertos recomiendan que limites la cantidad de efectivo que cargas en tu bolso, deja las targetas de crédito en la casa o mejor aún prescinde de ellas.
Si buscas en las compras un refugio a la depresión, debes buscar ayuda en consejería o terapia de grupo. Para alivianar tu mal, los expertos recomiendan que limites la cantidad de efectivo que cargas en tu bolso, deja las targetas de crédito en la casa o mejor aún prescinde de ellas.