¿Tengo mal aliento?
Por Laura Pagliaro, exclusivo para AOL Latino,
¡Cómo decirle a un ser querido que le huele la boca! Nos morimos de pena, ¡y si se trata de tu jefe ni pensarlo!
Pero la molestia esta ahí, punzante y día a día. La reacción al mal aliento es inmediata y los últimos que se dan cuenta son los portadores de tan desagradable problema.
Se nos ocurriría que podríamos enviarle un anónimo al portador del mal aliento y pedirle que se cepille los dientes, podrías dejarle una botella de enjuague bucal en su escritorio, o simplemente mantenerte en una posición no frontal al hablar para no percibir tan de cerca esos desagradables olores.
Pero que tal si tú eres la persona portadora de este horrible problema, y nadie, ¡ni tu pareja se ha atrevido a decirte la cruel realidad! Pues aquí te decimos sus causas y sus remedios, quédate leyendo, porque a lo mejor a partir de mañana mucha más gente estará dispuesta a conversar contigo, y entonces sabrás que no se trataba de tu corte de pelo, ni de tu puesto de jefe, simple y sencillamente lo que de tu boca sale.
De la boca de los expertos
El mal aliento dicen los dentistas es provocado por los problemas dentales, esa es tal vez la causa más común del mal aliento. Es en la boca y específicamente en los dientes, donde la comida se esconde, se queda, provocando así las horribles caries que dan paso al mal olor. Además esto hace que la zona se vuelva infecciosa, por lo que nos recomiendan mantener una buena higiene.
Las encías son también causantes del mal olor bucal, porque al contraer un virus e inflamarse, provocan mal aliento. Una pieza dental mal colocada (amalgamas, puentes, o dientes postizos) o hasta las que están ausentes también pueden ser origen de un desagradable olor en la boca.
Pero la molestia esta ahí, punzante y día a día. La reacción al mal aliento es inmediata y los últimos que se dan cuenta son los portadores de tan desagradable problema.
Se nos ocurriría que podríamos enviarle un anónimo al portador del mal aliento y pedirle que se cepille los dientes, podrías dejarle una botella de enjuague bucal en su escritorio, o simplemente mantenerte en una posición no frontal al hablar para no percibir tan de cerca esos desagradables olores.
Pero que tal si tú eres la persona portadora de este horrible problema, y nadie, ¡ni tu pareja se ha atrevido a decirte la cruel realidad! Pues aquí te decimos sus causas y sus remedios, quédate leyendo, porque a lo mejor a partir de mañana mucha más gente estará dispuesta a conversar contigo, y entonces sabrás que no se trataba de tu corte de pelo, ni de tu puesto de jefe, simple y sencillamente lo que de tu boca sale.
De la boca de los expertos
El mal aliento dicen los dentistas es provocado por los problemas dentales, esa es tal vez la causa más común del mal aliento. Es en la boca y específicamente en los dientes, donde la comida se esconde, se queda, provocando así las horribles caries que dan paso al mal olor. Además esto hace que la zona se vuelva infecciosa, por lo que nos recomiendan mantener una buena higiene.
Las encías son también causantes del mal olor bucal, porque al contraer un virus e inflamarse, provocan mal aliento. Una pieza dental mal colocada (amalgamas, puentes, o dientes postizos) o hasta las que están ausentes también pueden ser origen de un desagradable olor en la boca.
Por eso es importantísimo que vayas regularmente al dentista, y claro que te cepilles los dientes todos los días.
Para los dentistas regularmente no se traduce en un numero especifico, sino más bien en una fórmula básica. Debes cepillarte después de cada alimento que ingieres, y usar hilo dental, ese que pasas entre diente y diente y que puedes conseguir en distintos sabores y colores. El de los pequeñitos hasta lo encuentras en sabor de chicle.
Y no te olvides de los enjuagues bucales. Siempre puedes mantener una botellita en tu trabajo, oficina, casa o el club.
Otras causas
Por otro lado los expertos, médicos especialistas en este problema, aseguran que existen otras causas más específicas que originan el mal aliento. Por ejemplo, inflamaciones e infecciones en las vías respiratorias y hasta en la garganta, un pequeño resfriado podría causarlo.
Una sinusitis, una faringitis, o una simple inflamación de anginas, son muchas veces el motivo del mal aliento.
Pero no olvidemos los alimentos, es obvio que si te comes una cebolla cruda o usas mucho ajo al cocinar, tu aliento no será de lo mejor. Pero si además esto te provoca problemas digestivos, el problema es mayor.
Para los dentistas regularmente no se traduce en un numero especifico, sino más bien en una fórmula básica. Debes cepillarte después de cada alimento que ingieres, y usar hilo dental, ese que pasas entre diente y diente y que puedes conseguir en distintos sabores y colores. El de los pequeñitos hasta lo encuentras en sabor de chicle.
Y no te olvides de los enjuagues bucales. Siempre puedes mantener una botellita en tu trabajo, oficina, casa o el club.
Otras causas
Por otro lado los expertos, médicos especialistas en este problema, aseguran que existen otras causas más específicas que originan el mal aliento. Por ejemplo, inflamaciones e infecciones en las vías respiratorias y hasta en la garganta, un pequeño resfriado podría causarlo.
Una sinusitis, una faringitis, o una simple inflamación de anginas, son muchas veces el motivo del mal aliento.
Pero no olvidemos los alimentos, es obvio que si te comes una cebolla cruda o usas mucho ajo al cocinar, tu aliento no será de lo mejor. Pero si además esto te provoca problemas digestivos, el problema es mayor.
Entonces aquí entran perfectamente los consejos de la abuela. Si tu mal aliento es producto de tu alimentación, pues toma un poco de bicarbonato y listo, muerde una ojita de laurel o de menta, y asunto arreglado. Pero si esto persiste, definitivamente deberás consultar a tu médico.
Recuerda que la acidez estomacal también provoca mal aliento e incomodidades físicas. En este caso se recomienda un tratamiento especifico, seguramente con una dieta que evite los alimentos que lo provocan, matarás dos pájaros de un tiro.
Y finalmente hablemos del bendito estrés, ese que se inmiscuye en casi todos nuestros problemas diarios ¡y hasta en el aliento! Los expertos aseguran que por lo general un alto nivel de estrés provoca trastornos gástricos, los que a su vez son motivo para la aparición del mal aliento.
Sigue la nota...
· Soluciones para combatir el mal aliento
Recuerda que la acidez estomacal también provoca mal aliento e incomodidades físicas. En este caso se recomienda un tratamiento especifico, seguramente con una dieta que evite los alimentos que lo provocan, matarás dos pájaros de un tiro.
Y finalmente hablemos del bendito estrés, ese que se inmiscuye en casi todos nuestros problemas diarios ¡y hasta en el aliento! Los expertos aseguran que por lo general un alto nivel de estrés provoca trastornos gástricos, los que a su vez son motivo para la aparición del mal aliento.
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