El estilo de Jackie Kennedy
Por Beatriz Rojo Polo/EFE,
Jacqueline Kennedy (EE.UU. 1929-1994) una de las famosas más imitadas del siglo XX, sigue siendo hoy un referente para miles de mujeres. Su elegancia marca un antes y un después en la manera de vestirse, clásica aunque con un toque moderno, sobrepeinada y muy estilosa fue una fanática del 'look' sport. Su nombre, 'Jackie' permanece en la historia como sinónimo de buen gusto.
Miembro de la clase alta americana, Jacqueline Kennedy conquistó con su belleza y elegancia a dos de los hombres más importantes y afamados del siglo XX, John F. Kennedy, que la convirtió en primera dama y viuda de América y al multimillonario naviero griego Aristóteles Onassis.
Su distinción y clase natural se unían a su innegable habilidad a la hora de combinar estilismos informales que no eran ni estilo americano ni francés sino 'look Jackie'. Su 'charme' la convirtieron en la mujer más imitada de su era, con cientos de portadas y titulares en revistas como "Look", "Saturday Evening", "Lifestyle" o "Photoplay".
Aunque su serena belleza y porte contribuyeron a convertirla en una leyenda eterna, tanto en vida, ya que siempre estaba en la mira del ojo público, como ya fallecida, no hay revista de moda o tendencias que se precie que no la haya homenajeado, fue el diseñador Oleg Cassini, de padre aristocrático ruso y madre italiana quien la erigió como icono de estilo a su llegada a la Casa Blanca.
Aunque ya antes, cuando su marido era senador, la prensa, a la que manejaba con arte, se había fijado en la joven y glamourosa esposa del mayor de los Kennedy, de soltera Jacqueline Lee Bouvier.
Vestida de novia
Miembro de la clase alta americana, Jacqueline Kennedy conquistó con su belleza y elegancia a dos de los hombres más importantes y afamados del siglo XX, John F. Kennedy, que la convirtió en primera dama y viuda de América y al multimillonario naviero griego Aristóteles Onassis.
Su distinción y clase natural se unían a su innegable habilidad a la hora de combinar estilismos informales que no eran ni estilo americano ni francés sino 'look Jackie'. Su 'charme' la convirtieron en la mujer más imitada de su era, con cientos de portadas y titulares en revistas como "Look", "Saturday Evening", "Lifestyle" o "Photoplay".
Aunque su serena belleza y porte contribuyeron a convertirla en una leyenda eterna, tanto en vida, ya que siempre estaba en la mira del ojo público, como ya fallecida, no hay revista de moda o tendencias que se precie que no la haya homenajeado, fue el diseñador Oleg Cassini, de padre aristocrático ruso y madre italiana quien la erigió como icono de estilo a su llegada a la Casa Blanca.
Aunque ya antes, cuando su marido era senador, la prensa, a la que manejaba con arte, se había fijado en la joven y glamourosa esposa del mayor de los Kennedy, de soltera Jacqueline Lee Bouvier.
Vestida de novia
Capturamos imágenes de Jessica Alba (foto) y otras famosas con sus rostros 'al natural', o sea, sin pizca de maquillaje. Para algunos será sorpresa, para otros desilusión:
Estrellas sin maquillaje
Y aquí hay más:
¡Con el mismo vestido!
Metamorfosis
Belleza estelar
Cabellos extremos
Detective de la moda
La moda en juego:
¿De quién son los zapatos?
¿Tienes estilo? Prueba en el quiz
Para su boda, que salió reflejada en todas las revistas de sociedad de la época, Jackie eligió un vestido en tela de seda en tafetán marfil, creación de Ann Lowe y tocó su cabeza con un velo sujeto a la coronilla, a la manera en que se colocan las mantillas españolas.
Las joyas eran herencia familiar y la pulsera de diamantes regalo de su marido. El espectacular atuendo fue el adelanto de un estilo que marcaría un momento histórico.
Tanto es así que al entrar en la Casa Blanca, con tan sólo 31 años, la First Lady más joven hasta el momento se vio desbordada por la atención de la que era objeto. Era tal la admiración que despertaba en los medios de comunicación, no olvidemos que la televisión estaba dando sus primeros pasos, que llegó a declarar que se sentía como "si se hubiese convertido en un objeto de la propiedad pública". Llegando a preguntarse desesperada "¿Qué tiene que ver mi peinado con la capacidad de mi esposo para gobernar?".
Y es que aunque parezca absurdo, tenía mucho que ver. Formaban la pareja diez, ejemplificaban la perfección, erigiéndose como los miembros de la realeza que el país democrático por excelencia nunca había tenido.
Aunque Jackie afirmó: "Me niego a convertirme en la Maria Antonieta de los '60" finalmente su destino pudo más que ella y hasta su muerte fue perseguida, admirada, criticada y denostada por cada una de sus actuaciones.
Clásica a la vez que moderna, visionaria y tradicional, deslumbrante y etérea, amada y odiada, Jackie 'O, apelativo con el que la bautizó la prensa tras su boda con Onassis, marcó un antes y un después en la moda mundial.
Las joyas eran herencia familiar y la pulsera de diamantes regalo de su marido. El espectacular atuendo fue el adelanto de un estilo que marcaría un momento histórico.
Tanto es así que al entrar en la Casa Blanca, con tan sólo 31 años, la First Lady más joven hasta el momento se vio desbordada por la atención de la que era objeto. Era tal la admiración que despertaba en los medios de comunicación, no olvidemos que la televisión estaba dando sus primeros pasos, que llegó a declarar que se sentía como "si se hubiese convertido en un objeto de la propiedad pública". Llegando a preguntarse desesperada "¿Qué tiene que ver mi peinado con la capacidad de mi esposo para gobernar?".
Y es que aunque parezca absurdo, tenía mucho que ver. Formaban la pareja diez, ejemplificaban la perfección, erigiéndose como los miembros de la realeza que el país democrático por excelencia nunca había tenido.
Aunque Jackie afirmó: "Me niego a convertirme en la Maria Antonieta de los '60" finalmente su destino pudo más que ella y hasta su muerte fue perseguida, admirada, criticada y denostada por cada una de sus actuaciones.
Clásica a la vez que moderna, visionaria y tradicional, deslumbrante y etérea, amada y odiada, Jackie 'O, apelativo con el que la bautizó la prensa tras su boda con Onassis, marcó un antes y un después en la moda mundial.
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