Medita con mandalas
Diana, la astróloga
Desde que el hombre existe como ser pensante, se ha servido de símbolos y representaciones gráficas para contar historias, ilustrar su vida cotidiana, y hasta conectarse con el costado más misterioso de su existencia. El círculo, el cuadrado, la cruz, y sus múltiples combinaciones, dieron origen a símbolos cargados de profundos contenidos. La universalidad de estos contenidos va más allá de toda posible barrera de lenguaje, cultura, o geografía.
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Para el culto de la meditación
Desde que el hombre existe como ser pensante, se ha servido de símbolos y representaciones gráficas para contar historias, ilustrar su vida cotidiana, y hasta conectarse con el costado más misterioso de su existencia.
El círculo, el cuadrado, la cruz, y sus múltiples combinaciones, dieron origen a símbolos cargados de profundos contenidos.
La universalidad de estos contenidos va más allá de toda posible barrera de lenguaje, cultura, o geografía.
Para el culto de la meditación
Mandala es una palabra en sánscrito que significa círculo simbólico. Se trata de dibujos con formas concéntricas, utilizados desde tiempos remotos. Si bien son originarios de la India, también se han encontrado representaciones geométricas simbólicas en otras culturas antiguas como la Azteca y la Inca ¿Y cómo puede explicarse esto? El círculo está incorporado en mil y un gestos de nuestra vida diaria y forma parte de nuestro inconsciente colectivo.
Para el culto de la meditación
En sus orígenes, un maestro acompañaba a los iniciados a la ceremonia para confeccionar el mandala. Elegían un lugar solitario, y una hora propicia; el terreno debía ser plano, y se purificaba eliminando cualquier vestigio de energía negativa.
Una vez purificado, se hacía el diseño del círculo por medio de dos cuerdas: una blanca para trazar el límite externo, y otra con hilos de diferentes colores enroscados, que se conoce como "cuerda del conocimiento".
De este modo se dividía el interior del mandala, siendo las líneas principales de norte a sur, y de este a oeste.
Para el culto de la meditación
El mandala, o "círculo mágico", como también se le conoce, es un instrumento para el culto de la meditación, fundamentalmente alude a la integración de lo consciente e inconsciente individual.
Para el culto de la meditación
Para vivir en armonía con el Universo y lograr que nuestra alma se enriquezca, podemos recurrir a la meditación con mandalas, tanto como la práctica de yoga por ejemplo. Son instrumentos de meditación, concentración y realización de la conciencia interna.
Para el culto de la meditación
Una técnica muy sencilla es ponernos frente a un bonito mandala, que nos guste mucho, a la altura de los ojos. Buscaremos un ambiente tranquilo, en completo silencio, o con música relajante, preferentemente instrumental.
De la misma manera que a veces para meditar nos concentramos por ejemplo en la llama de una vela, de igual forma nos iremos concentrando en las formas, en los colores hasta apartar nuestros pensamientos, centrándonos totalmente en el círculo para entrar en meditación.
Cada uno de estos símbolos puede tener diferentes efectos en nuestra consciencia, dependiendo del dibujo y los colores.
De esa manera podemos escoger un mandala que nos ayude a trabajar sobre algún aspecto de nuestra personalidad, o simplemente como herramienta para profundizar en nosotros mismos y llegar a un estado armónico.
Para el culto de la meditación
El uso de los colores tiene un significado especial, he aquí algunos:
Blanco: pureza, iluminación, perfección.
Gris: neutralidad, sabiduría.
Rojo: representa lo masculino, sensualidad, amor, pasión.
Azul: felicidad, paz, tranquilidad, alegría.
Amarillo: jovialidad, simpatía, receptividad.
Naranja: energía, dinamismo, ambición, valor.
Rosa: aspectos femeninos, dulzura, altruismo.
Morado: amor al prójimo, sabiduría.
Verde: equilibrio, naturaleza, esperanza.
Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración
Para el culto de la meditación
Mediante la utilización de los mandalas, poco a poco se eliminan los miedos, las represiones, y todo aquello que limita el crecimiento humano. Son medios mágicos para tomar contacto con nuestro propio inconsciente.
Para el culto de la meditación