Las relaciones sexuales placenteras producen endorfinas. El juego erótico y las sensaciones de placer que traen consigo nos llenan de endorfinas y nos sentimos renovados, saciados y completos. La saciedad que siente nuestro cuerpo es consecuencia de un estado divino del alma, pues al producir endorfinas nuestro cuerpo y nuestra alma forman una unidad indestructible.
Si en la pareja existe una gran compatibilidad astrológica y sus corazones están unidos por un lazo amoroso, llegar al éxtasis que producen estas moléculas del alma se convierte en un camino extremadamente fluido.
El placer que nos da ser abrazados y acariciados por la persona deseada le da a nuestro organismo una sensación de goce que a veces puede durar horas. En esos momentos especiales el cuerpo empieza a fabricar endorfinas que nos recorren y nos dan una sensación muy fuerte de bienestar y por lo tanto, de gran felicidad.
Cuando sentimos el placer al culminar el acto sexual y nuestro cuerpo siente el delicioso cansancio con la certeza de haber hecho algo realmente bello, las endorfinas se disparan, dejan su caminito mágico y un sentimiento de plenitud que a veces nos puede durar horas. Esa sensación maravillosa es creada por las endorfinas derramadas en nuestro sistema nervioso.
En situaciones de estrés, cuando nos sentimos muy presionados por las circunstancias de la vida, nuestro organismo también crea endorfinas para defenderse. Los neurotóxicos que llenarían nuestro cuerpo si dejáramos avanzar a la angustia también están fabricados por nuestras decisiones personales, que determinan si nos sentimos bien o mal.
Otras actividades como hacer deporte, bailar o caminar fabrican endorfinas, pues cuando tomamos conciencia de que debemos movernos, es nuestra conciencia la que decide fabricar endorfinas para sentirnos óptimos.
Cuando realizamos una caminata, en algún momento tenemos la placentera sensación de que estamos haciendo algo maravilloso, y puede que esa sensación de placer nos dure un momento o se instale en nuestra psique por horas. Ese es el momento en que nuestro organismo libera endorfinas.
Por eso lo ideal es no practicar deportes que nos presionen demasiado. El deporte ideal es el que solamente nos da placer, movimientos lentos y agradables para sentir cómo el Universo se armoniza a nuestro alrededor. Es por esta razón que los médicos recomiendan caminar por placer y transmiten la idea de que el organismo reacciona bien ante un estímulo de goce absoluto.
· Regresa al principio