Podemos incrementar las energías que rodean nuestro cuerpo físico, fortificando el aura y recuperando su estado original de "escudo de luz cósmica".
Para lograrlo, es necesario activar las ondas cerebrales (como si fuera un poderoso reactor), y crear con el pensamiento un campo magnético de energía que nos rodee:
· Siéntate en una posición cómoda, en un lugar tranquilo, con la columna derecha. Cierra los ojos y conéctate con la respiración, al inhalar y exhalar. Respira lenta y profundamente. Visualiza una llama de luz en el centro de tu corazón. Luego imagina que esta llamita va creciendo y expandiéndose, hasta rodear todo tu cuerpo.
Visualiza tu cuerpo físico rodeado por una "burbuja de luz". Cada vez que tomes aire, inhala toda la luz que irradia tu aura para llenarte de esta energía. Una vez que te sientas plen@ y fortificad@, abre los ojos lentamente y regresa a este aquí y ahora. Este círculo electrónico que se crea con el pensamiento te protegerá de la envidia y los malos pensamientos de otras personas.
· Otra excelente estrategia para dejar el aura "inmaculada" puede llevarse a cabo mientras tomas una ducha: imagina que el agua que cae sobre tu cabeza (el chakra coronario) va limpiando y purificando el aura. Pero para que este ejercicio sea efectivo, es imperioso haberla visualizado previamente y estar súper concentrad@ en esa energía que quieres purificar.
· También puedes repetir la siguiente afirmación: "Yo poseo un círculo de protección alrededor de mi ser, que es invencible y que repele toda energía discordante que intenta perturbarme". Esta afirmación es un poderoso reactivador del campo áurico que, complementado con los demás ejercicios, puede potenciar aún más los buenos resultados.
Tu casa también tiene energía
Una vivienda también tiene aura propia. Cada uno de los átomos que componen las paredes, los muebles y las personas que la habitan, vibran y plasman su patrón de energía en el hogar.
Por eso, cuando entras en una casa puedes sentir que la atmósfera se corta con tijera por lo densa que es o puedes relajarte a gusto como si estuvieras descansando en una isla paradisíaca. ¿Por qué? Porque las personas somos capaces de percibir la buena y la mala onda de un lugar (por sus vibraciones) aunque no tengamos conciencia de ello.
Saca la energía negativa de tu hogar
En caso de que Tu casa esté vibrando en una frecuencia poco feliz, ya sea porque sus habitantes se llevan mal, tienen mala suerte en todo lo que emprenden o no consiguen obtener logros, es bueno echar mano a algunas estrategias pro buena onda.
Comienza por visualizar tu departamento o casa rodeados por una burbuja de luz -como hiciste contig@ mism@- e imaginarlo envuelto en un escudo de energía protector. Así, cualquier energía discordante se quedará en la puerta de calle y no podrá ingresar a tu hogar. Además, rodearás de buenas vibraciones a las personas que te visiten.
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