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Familia: Tus hijos


¡Mi adolescente me vuelve loca!
Por Laura Pagliaro, exclusivo para AOL Latino - Tu Vida,
¡Ni creas que me voy a poner eso! ¡Me veo fatal! ¡No me entiendes! ¡No me gusta! ¡No quiero! Estas son solo algunas de las típicas expresiones de los adolescentes. Etapa maravillosa de aprendizaje pero a la vez la más difícil de controlar.

Es un hecho que como padres hay que acumular grandes dosis de paciencia y tolerancia. Porque justo en esta etapa es cuando nuestros hijos comienzan a declarar abiertamente sus gustos, sus preferencias y son los mejores en expresar sus disgustos a cualesquiera propuesta de los padres.

Nunca estarán de acuerdo con las vacaciones escogidas… ¿Pero por qué vamos a ir al mar, ¡me choca el sol! Jamás querrán ir de picnic como cuando eran niños. ¡Yo no me voy a sentar en el pasto! Y mucho menos querrán verse acompañados de sus padres en un centro comercial. ¡Déjame aquí en la entrada y me recoges después!

Y estas declaraciones resultan ser odiosas para los padres, imposibles de cumplir porque aunque no lo aceptemos nos dan la sensación de abandonado, significan “poco amor”. Según los psicólogos ese es el momento en donde nuestros hijos quieren volar y nosotros no queremos soltarles las alas.

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¿Rebeldía con causa?


¿Cuánto de la cuerda hay que soltar? El Dr. Pedro Barrera en su artículo de “adolescentes con causa”, asegura que debemos soltarla a medida que la necesidad exista, pero sin excederse.

Hay que soportar caras largas, suspiros, y demás expresiones cuando les pedimos que hagan tal o cual cosa, si somos firmes las harán y sus remilgos desaparecerán. Y es que ellos también ya comienzan a planear, a sentir a soñar y no precisamente las mismas cosas que sus padres.

Comienza a surgir ese sentido de independencia y comienzan a labrar ese futuro lejos de sus papás. Por eso hay tantas piedras en el camino, cuestionando y protestando por todo.

Es el momento de “la pubertad”, claramente lleno de cambios físicos evidentes. Aumentan la producción de esas hormonas que les cambian la actitud y el físico. A los niños les comienza a cambiar la voz ya las niñas les comienzan a crecer los senos.

La palabra pubertad viene del vocablo latino “Pubes” que significa vello. Y la aparición de éste es considerada desde los romanos como el primer signo de virilidad en los jóvenes. Y le siguen las llamadas hormonas sexuales que tienen como objetivo poner en marcha la capacidad reproductiva de nuestros hijos, y ahí es donde la comunicación juega un papel importantísimo.

Sigue la nota...
· La comunicación, tu mejor aliado
· Dosis de tolerancia y amor

Familia e hijos
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