Evita accidentes en el agua (parte II)
Por Gabriela Casavantes/Esmas.com
4. Juegos: A los niños les encanta arrojarse bruscamente al agua; muchas veces lo hacen sin conocer la profundidad de la alberca y se tiran de cabeza sin preocuparse. Adviérteles que no lo hagan en las partes bajas de la alberca, ni donde haya más personas.
No dejes que corran cerca de la alberca porque se pueden lastimar o caer dentro del agua. Evita que jueguen pesado como empujarse en el borde de la alberca, hundirse uno al otro, etcétera. En estos casos debes estar pendiente e indicarles los peligros de jugar así.

¿Qué quieren los hijos?
Pregúntale a ellos, saben más de lo que te imaginas.
5. Temperatura: Los niños menores de un año se enfrían muy rápidamente cuando están dentro del agua. Por esta razón te recomendamos no prolongar su baño en la alberca o en la playa por más de 10 minutos, y si la temperatura ambiente es baja, mejor no los bañes.
El contacto repentino con el agua fría puede provocar un corte de digestión o síncope de hidrocución y se puede perder el conocimiento. Enséñale a tus pequeños a meterse al agua poco a poco, para que su organismo se adapte gradualmente a la baja temperatura.
También es importante evitar el contacto con el agua después de una exposición prolongada al sol o de una intensa actividad física. Explícales que deben salir del agua inmediatamente si sienten náuseas, mareos, zumbidos de oído o escalofríos.
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