Tierra de contrastes y belleza. Se extiende como una larga franja por el borde occidental de América del Sur hasta el Cabo de Hornos.
Y esta característica la convierte en la ventana de los paisajes de América Latina. Los imponentes Andes conforman la "columna vertebral del país", con docenas de picos volcánicos activos. Entre los Andes y el Océano Pacífico, la topografía de Chile es extremista. Su poeta y Premio Nobel, Pablo Neruda la describió como una "nación angosta" hecha de "noche, nieve y arena."
Primera parada
Todos llegan a Santiago, la capital del país, una de las ciudades más vibrantes y prósperas de América del Sur. Santiago cuenta con grandes bulevares, rascacielos y un moderno sistema de metro, además de hermosas iglesias, calles peatonales empedradas y plazas coloniales rodeadas de parques.
Hay que asegurarse de visitar el Cerro San Cristóbal, ahí podrás disfrutar de una vista panorámica indescriptible. Puedes visitar la arbolada Plaza de Armas que está rodeada de edificios gubernamentales, una bella catedral, y si te interesa el arte prehispánico, encontrarás dos museos importantes: el Museo de Santiago y el Museo Chileno de Arte Precolombino.
Vamos a Viña del Mar
Al oeste de Santiago se encuentran Valparaíso y Viña del Mar. Valparaíso es un importante puerto conocido por sus calles sinuosas y angostas. Viña del Mar es uno de los balnearios más populares de Chile.
La Región de Valparaíso es una zona turística por excelencia. Cuenta con una espléndida costa, siguiendo por fértiles valles interiores y terminando en una magnífica cordillera. Y Viña del Mar, es la región de las playas, de los centros de ski, de festivales culturales, de cerros, de frutas únicas en el mundo, de vinos reconocidos internacionalmente, y fiestas típicas.
Y esta característica la convierte en la ventana de los paisajes de América Latina. Los imponentes Andes conforman la "columna vertebral del país", con docenas de picos volcánicos activos. Entre los Andes y el Océano Pacífico, la topografía de Chile es extremista. Su poeta y Premio Nobel, Pablo Neruda la describió como una "nación angosta" hecha de "noche, nieve y arena."
Primera parada
Todos llegan a Santiago, la capital del país, una de las ciudades más vibrantes y prósperas de América del Sur. Santiago cuenta con grandes bulevares, rascacielos y un moderno sistema de metro, además de hermosas iglesias, calles peatonales empedradas y plazas coloniales rodeadas de parques.
Hay que asegurarse de visitar el Cerro San Cristóbal, ahí podrás disfrutar de una vista panorámica indescriptible. Puedes visitar la arbolada Plaza de Armas que está rodeada de edificios gubernamentales, una bella catedral, y si te interesa el arte prehispánico, encontrarás dos museos importantes: el Museo de Santiago y el Museo Chileno de Arte Precolombino.
Vamos a Viña del Mar
Al oeste de Santiago se encuentran Valparaíso y Viña del Mar. Valparaíso es un importante puerto conocido por sus calles sinuosas y angostas. Viña del Mar es uno de los balnearios más populares de Chile.
La Región de Valparaíso es una zona turística por excelencia. Cuenta con una espléndida costa, siguiendo por fértiles valles interiores y terminando en una magnífica cordillera. Y Viña del Mar, es la región de las playas, de los centros de ski, de festivales culturales, de cerros, de frutas únicas en el mundo, de vinos reconocidos internacionalmente, y fiestas típicas.
Entre los muchos atractivos turísticos de Chile esta La Región de Los Lagos que se encuentra 649 millas al sur de Santiago. En esta parte del territorio nacional destacan los lagos de origen glaciar que se pueden recorrer en barcos para apreciar mejor sus espectaculares bellezas.
Y no puede faltar la visita a las Termas de Liquiñe. Es un área famosa por sus aguas termales. Fluyen a 175 °F, y son apropiadas para el sistema nervioso y trastornos cardiovasculares, gastrointestinales y enfermedades ginecológicas y dermatológicas, y hasta afecciones bronquiales, ya que contienen elementos minerales: fierro, litio, potasio sodio, silicio y azufre. Sin lugar a dudas Chile ofrece al turista muchos atractivos para visitar.
Y no puede faltar la visita a las Termas de Liquiñe. Es un área famosa por sus aguas termales. Fluyen a 175 °F, y son apropiadas para el sistema nervioso y trastornos cardiovasculares, gastrointestinales y enfermedades ginecológicas y dermatológicas, y hasta afecciones bronquiales, ya que contienen elementos minerales: fierro, litio, potasio sodio, silicio y azufre. Sin lugar a dudas Chile ofrece al turista muchos atractivos para visitar.