Cocinando con Carmen Dominicci
Por Laura Pagliaro, exclusivo para AOL Latino,
Carmen Dominicci es tan buena dentro de un set de televisión, como dentro de una cocina, y fue tal el entusiasmo de compartir con ustedes sus delicias culinarias, que en esta ocasión no le faltó detalle alguno.
Manos a la obra que lo que ella cocina no es de un ratito, es de tiempo, precisión y pasión por el sabor.
POLLO CON PASTA A LA DOMINICCI
"Esta receta me encanta, aunque debo confesarte que soy vegetariana, no como carne. Yo lo preparo para mí con camarones, pero a la comunidad, para mi familia, sí lo hago con pollo y queda exquisita".
Ingredientes:
4 pechugas de pollo
Pimienta roja y negra al gusto
1 diente de ajo
3 sobres de albahaca
1 frasco de tomates deshidratados (sun dried tomatoes)
Orégano al gusto
Sal y pimienta
Vinagre balsámico
Un paquete de pasta que no sea corta (puede ser Rotellini o Penne)
De 4 a 6 tomates rojos, según el tamaño
Queso parmesano rallado
Primero preparamos la salsa:
"Mueles el tomate en la licuadora, y lo pones a freír en un sartén con un poco de aceite de oliva, le agregas ajo picadito, cebolla bien finita y vinagre. Añade los sobrecitos de albahaca. Lo dejas ahí cocinándose poco a poco para que se prepare la salsa a fuego lento.
A las pechugas de pollo es importante adobarlas preferiblemente desde un día antes y mantenerlas refrigeradas para que tomen buen sabor.
El adobo puede ser con sal, pimienta y aceite.
Los tomates deshidratados hay que escurrirlos media hora antes de utilizarlos.
Los agregas a la salsa y cuando estén desmoronados, comienzas a agregarle una a una las pechugas de pollo. Entre más tiempo las dejes, más sabor adquieren.
Mientras tanto, pones a cocer tu pasta con agua y un poquito de sal hasta que esté "al dente", es decir, no muy suavecita para que no se te desmorone.
La pones en un plato de servir y le agregas todo, la salsa y las pechugas. No se te vaya a olvidar el queso parmesano rallado, pero eso sí, fresco.
Puedes acompañarlo con unos panecillos bien fáciles de preparar:
Compra una barra de pan francés, cubano o el que más te guste y le untas un poquito de mantequilla de ajo. Córtalo en rebanadas y mételos al horno unos minutitos o hasta que queden doraditos como a ti te gusten ¡y listo!
Abre una botellita de vinito blanco y disfrútala, y claro, si tú como yo no comes carne, lo único que tienes que hacer es sustituir las pechugas de pollo por camarones y ya".
Manos a la obra que lo que ella cocina no es de un ratito, es de tiempo, precisión y pasión por el sabor.
POLLO CON PASTA A LA DOMINICCI
"Esta receta me encanta, aunque debo confesarte que soy vegetariana, no como carne. Yo lo preparo para mí con camarones, pero a la comunidad, para mi familia, sí lo hago con pollo y queda exquisita".
Ingredientes:
4 pechugas de pollo
Pimienta roja y negra al gusto
1 diente de ajo
3 sobres de albahaca
1 frasco de tomates deshidratados (sun dried tomatoes)
Orégano al gusto
Sal y pimienta
Vinagre balsámico
Un paquete de pasta que no sea corta (puede ser Rotellini o Penne)
De 4 a 6 tomates rojos, según el tamaño
Queso parmesano rallado
Primero preparamos la salsa:
"Mueles el tomate en la licuadora, y lo pones a freír en un sartén con un poco de aceite de oliva, le agregas ajo picadito, cebolla bien finita y vinagre. Añade los sobrecitos de albahaca. Lo dejas ahí cocinándose poco a poco para que se prepare la salsa a fuego lento.
A las pechugas de pollo es importante adobarlas preferiblemente desde un día antes y mantenerlas refrigeradas para que tomen buen sabor.
El adobo puede ser con sal, pimienta y aceite.
Los tomates deshidratados hay que escurrirlos media hora antes de utilizarlos.
Los agregas a la salsa y cuando estén desmoronados, comienzas a agregarle una a una las pechugas de pollo. Entre más tiempo las dejes, más sabor adquieren.
Mientras tanto, pones a cocer tu pasta con agua y un poquito de sal hasta que esté "al dente", es decir, no muy suavecita para que no se te desmorone.
La pones en un plato de servir y le agregas todo, la salsa y las pechugas. No se te vaya a olvidar el queso parmesano rallado, pero eso sí, fresco.
Puedes acompañarlo con unos panecillos bien fáciles de preparar:
Compra una barra de pan francés, cubano o el que más te guste y le untas un poquito de mantequilla de ajo. Córtalo en rebanadas y mételos al horno unos minutitos o hasta que queden doraditos como a ti te gusten ¡y listo!
Abre una botellita de vinito blanco y disfrútala, y claro, si tú como yo no comes carne, lo único que tienes que hacer es sustituir las pechugas de pollo por camarones y ya".
2005-04-07 13:26:48